Mercedes Rodriguez
¡Detente, para, tómate un respiro! Cuando todo es prisa, rapidez, nerviosismo y estrés, cuando todo está orientado a ahorrar tiempo y hacer más cosas
en menos tiempo... cierra los ojos durante unos minutos. Vive y disfruta en silencio, mientras respiras profunda y pausadamente, la sensación de quietud, de paz, de no tensión, de descanso y de plena tranquilidad. Escucha con los ojos entornados los ruidos cercanos y lejanos como si fueran una sinfonía de fondo que acompaña a tu respiración. Quédate ahí sin hacer otra cosa que sentir