Enrique Gonzalez Flores
No hay una medida en el tiempo: no sirve un año, y diez años no son nada; ser artista quiere decir no calcular ni contar: madurar como el árbol, que
no apremia a su savia, y se yergue confi ado en las tormentas de primavera, sin miedo a que detrás pudiera no venir el verano. Pero viene sólo para los
pacientes, que están ahí como si tuvieran por delante la eternidad, de tan despreocupadamente tranquilos y abiertos. Yo lo aprendo diariamente, lo
aprendo bajo dolores a los que estoy agradecido: ¡la paciencia lo es todo!
Rainer María Rilke
Cartas a un Joven Poeta