Chama J Mugarza
Arte para la vida
Todos cambiamos de rumbo según que piedras encontramos en nuestro camino.
Conocí a Chama, por mi amigo Pedro cuando yo aún tenía pelo. Ella me puso en contacto con el mundo de la cerámica y del yoga. Luego vendrían años de
trabajar juntos.
La obra de Chama no tiene fecha de caducidad, no busca gustar, huye del maquillaje, y de los fuegos de artificio. Es consciente del valor de la distancia y la reflexión. No elude la dificultad, hace que lo difícil sea posible.
En su obra todo está pensado, calculado milimétricamente, resuelto con sencillez y elegancia, nada es accidental. Todo está sometido a un proceso de centrifugado y ventilación para que desaparezca aquello que es accesorio, que no aporta nada, y quede solo la esencia, el alma. Son piezas con un atractivo profundo y el tiempo lo dirá.
Quizá para el no entendido, al principio, su obra puede parecer un poco fría, pero bastan unos instantes para que te llegue a lo más profundo. Para Chama el arte no tiene sentido como obra independiente, el arte enciende el fuego de la vida, el arte es para la vida.
Miguel Reyes
