Proyecto Marvel
Parece que el siglo veinte, una época en la que escepticismo y la utopía convivieron dejando en la mayoría de los casos un rastro traumático, ha dado
paso a un momento en el que los valores entendidos como supremos parecen haber fracasado.
Vivimos un momento pragmático donde parece no haber cabida para ciertos planteamientos hoy entendidos como defi citarios.
En respuesta se ha creado todo un mecanismo de cosifi cación de las más nobles causas, de tal manera, la solidaridad es un emblema en una camiseta y la trasgresión se ofrece en las pasarelas de alta costura.
Adrián García